Anestesia:
No necesita
Resultado:
Inmediato
Aplicación:
30 a 45 minutos
Duracion:
12-18 meses
El tratamiento de ojeras con ácido hialurónico está diseñado para mejorar la zona periocular, reduciendo el hundimiento y mejorando la sensación de cara cansada. Se inyecta un producto específico para esta zona, con una densidad adecuada y a un plano específico para evitar edemas y lograr una transición natural con el pómulo.
Para comprender adecuadamente el tratamiento de ojeras, tenemos que tener en cuenta los siguientes puntos:
Existen tres tipos principales de ojeras, cada una con características y tratamientos específicos:
Hiperpigmentadas: Producidas por un aumento de melanina en la zona.Vasculares (azul-violáceas): Generadas por la transparencia de los vasos sanguíneos bajo la piel.
Edematosas: Relacionadas con la retención de líquido o el acúmulo de grasa, pudiendo ser mixtas en algunos casos.
Es fundamental comprender que el tratamiento de ojeras no consiste simplemente en la aplicación directa de relleno en la zona. Su origen está principalmente vinculado a la reabsorción de los compartimentos grasos de la mejilla medial, por lo que un abordaje adecuado debe analizar todo el tercio medio facial.
Resultado:
Inmediato
Aplicación:
30 a 45 minutos
Duracion:
12-18 meses
Anestesia:
No necesita
El tratamiento de ojeras con ácido hialurónico está diseñado para mejorar la zona periocular, reduciendo el hundimiento y mejorando la sensación de cara cansada. Se inyecta un producto específico para esta zona, con una densidad adecuada y a un plano específico para evitar edemas y lograr una transición natural con el pómulo.
Para comprender adecuadamente el tratamiento de ojeras, tenemos que tener en cuenta los siguientes puntos:
Existen tres tipos principales de ojeras, cada una con características y tratamientos específicos:
Hiperpigmentadas: Producidas por un aumento de melanina en la zona.Vasculares (azul-violáceas): Generadas por la transparencia de los vasos sanguíneos bajo la piel.
Edematosas: Relacionadas con la retención de líquido o el acúmulo de grasa, pudiendo ser mixtas en algunos casos.
Es fundamental comprender que el tratamiento de ojeras no consiste simplemente en la aplicación directa de relleno en la zona. Su origen está principalmente vinculado a la reabsorción de los compartimentos grasos de la mejilla medial, por lo que un abordaje adecuado debe analizar todo el tercio medio facial.
Evaluación y corrección de la proyección cigomática: Una adecuada estructura en esta zona proporciona un efecto lifting natural y permite optimizar el tratamiento posterior.
Reposición de volumen en la región malar y submalar: Se corrige la pérdida de soporte en estas áreas para lograr una transición suave y natural.
Tratamiento directo de la ojera: Con la mínima cantidad de producto necesaria, reduciendo riesgos y evitando resultados no deseables como el edema malar y el efecto Tyndall.
Este enfoque global no solo mejora la apariencia de la mirada, logrando un rostro más descansado y rejuvenecido, sino que también reduce la necesidad de producto en otras áreas como los surcos nasogenianos y las líneas de marioneta, minimizando el riesgo de complicaciones.
El tratamiento de relleno de ojeras no es adecuado para todos los pacientes y debe indicarse de manera rigurosa tras una evaluación detallada. Solo un número reducido de personas presentan las características anatómicas idóneas para este procedimiento, ya que factores como la calidad de la piel, la presencia de edema crónico, la hiperpigmentación o una predisposición a la retención de líquidos pueden comprometer el resultado y aumentar el riesgo de complicaciones.
Por ello, un diagnóstico preciso es fundamental para determinar si el relleno es la opción más adecuada o si, en su lugar, es recomendable optar por tratamientos alternativos que aborden la causa subyacente de las ojeras de manera más efectiva.
Los efectos son visibles de inmediato, aunque se optimizan en los siguientes 10 a 15 días. La duración es de 12 a 18 meses, dependiendo del paciente y del producto utilizado. Sin embargo, un porcentaje importante de ácido hialurónico nunca se reabsorbe por completo.
– Rejuvenecimiento de la mirada: Reducción del aspecto cansado, logrando una apariencia más descansada y revitalizada.
– Corrección del hundimiento: Atenúa la depresión en la zona periocular, suavizando la transición con el pómulo.
– Mejora del contorno facial: Cuando se combina con la reposición de volumen en la región malar y submalar, proporciona un resultado más equilibrado y natural.
– Resultados progresivos y naturales: Con una técnica adecuada y un diagnóstico preciso, se consigue una corrección sutil y armónica sin riesgo de sobrecorrección ni efecto artificial.
Evaluación y corrección de la proyección cigomática: Una adecuada estructura en esta zona proporciona un efecto lifting natural y permite optimizar el tratamiento posterior.
Reposición de volumen en la región malar y submalar: Se corrige la pérdida de soporte en estas áreas para lograr una transición suave y natural.
Tratamiento directo de la ojera: Con la mínima cantidad de producto necesaria, reduciendo riesgos y evitando resultados no deseables como el edema malar y el efecto Tyndall.
Este enfoque global no solo mejora la apariencia de la mirada, logrando un rostro más descansado y rejuvenecido, sino que también reduce la necesidad de producto en otras áreas como los surcos nasogenianos y las líneas de marioneta, minimizando el riesgo de complicaciones.
El tratamiento de relleno de ojeras no es adecuado para todos los pacientes y debe indicarse de manera rigurosa tras una evaluación detallada. Solo un número reducido de personas presentan las características anatómicas idóneas para este procedimiento, ya que factores como la calidad de la piel, la presencia de edema crónico, la hiperpigmentación o una predisposición a la retención de líquidos pueden comprometer el resultado y aumentar el riesgo de complicaciones.
Por ello, un diagnóstico preciso es fundamental para determinar si el relleno es la opción más adecuada o si, en su lugar, es recomendable optar por tratamientos alternativos que aborden la causa subyacente de las ojeras de manera más efectiva.
Los efectos son visibles de inmediato, aunque se optimizan en los siguientes 10 a 15 días. La duración es de 12 a 18 meses, dependiendo del paciente y del producto utilizado. Sin embargo, un porcentaje importante de ácido hialurónico nunca se reabsorbe por completo.
– Rejuvenecimiento de la mirada: Reducción del aspecto cansado, logrando una apariencia más descansada y revitalizada.
– Corrección del hundimiento: Atenúa la depresión en la zona periocular, suavizando la transición con el pómulo.
– Mejora del contorno facial: Cuando se combina con la reposición de volumen en la región malar y submalar, proporciona un resultado más equilibrado y natural.
– Resultados progresivos y naturales: Con una técnica adecuada y un diagnóstico preciso, se consigue una corrección sutil y armónica sin riesgo de sobrecorrección ni efecto artificial.
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Cada piel y cada rostro son únicos, y una elección acertada marca la diferencia.
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